Inbox tradicional
El mensaje es el final del camino
- Mensaje
- Respuesta
- Olvido
Cada canal es una bandeja distinta. Se contesta, pero nadie sabe si la solicitud quedó resuelta ni quién era responsable de cerrarla.
CASUM reúne solicitudes de múltiples canales, les aporta contexto y las transforma en casos que tu equipo puede asignar, seguir y resolver.
Las solicitudes llegan fragmentadas: mensajes aislados, repartidos entre varios canales, conversaciones que nadie retoma. Sin un responsable claro ni trazabilidad, las respuestas se acumulan y el trabajo real —el que cierra la solicitud— se pierde entre ellas.
El mensaje es el final del camino
Cada canal es una bandeja distinta. Se contesta, pero nadie sabe si la solicitud quedó resuelta ni quién era responsable de cerrarla.
El caso lleva el trabajo hasta el cierre
Cada interacción suma contexto y se convierte en un caso con estado y responsable. La trazabilidad acompaña el recorrido, de la entrada a la resolución.
CASUM se propone recibir solicitudes de múltiples canales, aportarles contexto y estructurarlas como casos: unidades de trabajo con estado y responsable. Un enfoque pensado para operar con personas y, más adelante, con automatizaciones acotadas; con la trazabilidad y la adaptabilidad como principios de diseño.
La unidad de trabajo es el caso: tiene estado, responsable y un cierre. Es lo que permite saber si una solicitud quedó resuelta.
Pensada para recibir solicitudes de distintos orígenes y llevarlas a un único modelo común, en lugar de una bandeja por canal.
Contempla texto, archivos y otros formatos de una interacción como parte del mismo contexto del caso.
Diseñada para que varias organizaciones operen sobre la misma plataforma con aislamiento estructural entre sus datos.
Cada solicitud recorre las mismas etapas, del origen al cierre. Ese recorrido es lo que convierte un mensaje suelto en trabajo con estado y responsable.
Una entrada, muchos orígenes.
Webchat, WhatsApp, formularios, email o API: cada canal es una entrada. La solicitud se persiste tal como llega, se verifica su autenticidad y se descarta lo duplicado.
Contexto antes que respuesta.
Se identifica al contacto de forma determinística, se conserva el historial y se vinculan conversaciones e interacciones previas. El significado se interpreta en el núcleo, no en el canal.
De interacción a caso.
Una interacción se transforma en un caso con estado, prioridad y estructura. Y cuando no corresponde crear uno, el mensaje queda visible en la bandeja de sin clasificar — nunca se pierde.
Al responsable correcto.
El caso se asigna a un equipo o persona según reglas explícitas, se escala cuando hace falta y conserva su trazabilidad en cada paso. La asignación es una dimensión propia, no un estado escondido.
Cerrar, no solo responder.
Estados con invariantes, colaboración, seguimiento y auditoría hasta el cierre. Un caso resuelto exige su motivo de resolución: la diferencia entre contestar y terminar el trabajo.
Un ejemplo de cómo una interacción se convierte en trabajo resoluble. Elegí un escenario y seguí el recorrido, del mensaje al cierre.
Canal: WhatsApp
Conversación entrante
Caso en CASUM
DemostraciónMaría González
Cliente #48213 · Fibra 300
Sin conexión — zona Palermo
Incidencia de conexión
Demostración con datos ficticios. No refleja un producto en funcionamiento.
Estas son decisiones de arquitectura y de enfoque, no una lista de funciones cerradas. Marcan cómo está pensada la plataforma para llevar cada solicitud hasta su resolución.
La unidad de trabajo no es el mensaje ni la conversación: es el caso. Puede existir sin conversación y una conversación puede contener varios casos. Solo el caso responde “¿esto está resuelto?”.
Los canales son entradas que se normalizan a un modelo canónico único. El núcleo no pregunta “¿es WhatsApp?”, pregunta qué puede hacer ese canal. El proceso continúa más allá del mensaje.
Identidad en tres capas —canal, contacto y agrupación— con fusión reversible. Contactos, conversaciones, casos y archivos relacionados, sin reescribir la historia.
Automatización reactiva y acotada, separada de los procesos con estado. Nada se ejecuta por decisión implícita: el control operativo siempre queda en las personas.
Cada vínculo, asignación, cambio de estado y decisión puede quedar registrado en un historial append-only, pensado para ser auditado, no solo consultado.
Aislamiento estructural por organización desde el modelo de datos: contexto obligatorio, filtrado en aplicación, RLS y claves compuestas por tenant. Diseñado para operar múltiples organizaciones sin que se crucen.
Cada canal es un adaptador que normaliza lo que entra a un modelo común. El núcleo no pregunta de qué canal viene: recibe un caso. Hoy ninguno está en producción; forman parte del roadmap del producto.
Primer canal del roadmap
Vía API de WhatsApp Cloud
Ingesta de eventos externos
Todos los canales están en el roadmap. Ninguno está disponible en producción todavía.
Así se ve el enfoque llevado a una interfaz: cada solicitud es un caso con estado, responsable y trazabilidad. Los datos que ves son una demostración.
Reclamo de facturación
WhatsApp · Prioridad Alta · Equipo Soporte
Cambio de plan
Webchat · Prioridad Media · Ventas
Visita técnica
Formulario · Prioridad Media · Operaciones
Consulta de cobertura
Email · Prioridad Baja · Sin asignar
Interfaz de demostración con datos ficticios. No refleja un producto en funcionamiento.
La plataforma separa lo que recibe de donde se decide. Los canales entregan señales; el núcleo las convierte en casos y las guarda de forma auditable.
Adaptadores que normalizan lo que entra. El canal es transporte: no decide nada.
Casos, identidad y reglas. Acá vive la unidad de trabajo y su ciclo de vida.
Archivos fuera de la base. Historial que no se modifica y trazabilidad de cada acción.
Cada organización trabaja sobre datos separados, por diseño en varias capas.
Las decisiones quedan en manos de personas responsables, no de un automatismo opaco.
Identificadores de correlación permiten reconstruir qué pasó, cuándo y por qué.
La separación entre canales y núcleo deja lugar para sumar canales y procesos.
Estos son ejemplos ilustrativos de cómo el modelo de casos puede organizar el trabajo. No representan mercados cerrados, verticales exclusivas ni clientes reales.
Como coordinación operativa. No sustituye diagnóstico ni asesoramiento médico.
Como organización del trabajo. No brinda asesoramiento jurídico automatizado.
El aislamiento entre organizaciones y la trazabilidad son decisiones estructurales del diseño, no funciones agregadas al final. Son principios que guían cómo se construye la plataforma.
El diseño no confía en una sola barrera: contexto obligatorio, filtrado en la aplicación, RLS con forzado a nivel de base y claves foráneas compuestas por organización.
La aplicación opera con un rol sin privilegios de administración ni de migración. Los permisos se controlan en la base, no por convención del código.
Las acciones sensibles se registran en un historial que no admite modificación ni borrado, aplicado por permisos de rol de base de datos.
Identificadores de correlación acompañan cada solicitud a través del sistema, para reconstruir qué pasó, cuándo y por qué.
Toda entrada de un canal se verifica antes de convertirse en un mensaje. Lo que no puede autenticarse, se rechaza.
El núcleo funciona con decisiones explícitas y personas a cargo. No hay un modelo tomando decisiones por vos.
Se describen principios de diseño del producto, en validación. No constituyen certificaciones, auditorías externas ni compliance obtenidos.
La plataforma está en desarrollo. Si querés conocer el enfoque o coordinar una demostración, escribinos.